lunes, 12 de agosto de 2013

oh si, prométeme
miénteme.
Ciérrame tus puertas mientras me juras amor.
Dime que no puedes,
posterga un día más,
arrebátame mi juventud,
en pro de tu lujuria.
Y así, es como mueren las miradas,
que un día me construyeron.

sábado, 5 de enero de 2013

Aire

Respirar, una vez tras otra,
hasta alcanzar la paz,
sin barreras, sin miedos.

¡Oh Aire querido! Cómo te extraño,
por las noches y las mañanas sobre todo.

Hacías que mi fuego fueran llamas,
y las montañas, colinas.

Te busco incansablemente por los rincones que pinté de verde para encontrarte cuando quiera en mis sueños.

Te palpo en mis fantasías adivinandote de formas asombrosas, atravesando todas las puertas y ventanas que me llevan a ti.

Ahi te tengo, dentro de mi, te estoy conociendo otra vez. Difrutándote otra vez. Queriendo que para siempre.

Ya no es lo mismo

Puedo leer y leer varias veces un libro,
y nunca me sabe igual, porque ya no soy el mismo.

Me pongo a escuchar el mar,
y cada vez que voy a verlo,
siempre huele diferente, su espuma vibra con otra intensidad,
porque yo ya no soy el mismo.

Me caigo, me levanto, siempre lo mismo,
y lo entiendo de otra manera,
le palpo otro ángulo,
hago otro mapa,
y se supone que debo ser el mismo,
y no,
porque ya no soy el mismo.

Lo mismo me pasa contigo,
cada vez que te pienso,
parece que eres la misma,
y no,
porque tu ya no eres la misma,
porque yo ya no soy soy el mismo.

Te encuentro igual.

Sol

Cuando llegue el momento, partiré hacia el mar.
Seguiré el río, conoceré a sus peces.
Me embarcaré en troncos flotantes, y caminaré hasta sudar.

Cuando salga el sol, acompañaré al día a mi escenario favorito,
le daré de la mano.

Y entonces prometo arrimarme, rozar casi sin querer queriendo,
como cuando te sientes niño otra vez.

Pisaré la tierra con delicadeza,
evitando todo dolor,
despacio como el más lento de los caracoles.

Por si me caigo,
el aire, será mi aliado,
porque volaré.

jueves, 3 de enero de 2013

Dónde pasean las hojas

Una hoja al viento, una lágrima en la arena,
un reloj que se cansa de dar las horas,
una parcela interior,
un árbol fuerte.

Ahora, recuérdalo,
solo te pido no caer en el olvido,
deseo quedarme en un milímetro de ti.
Ser sólo una mota en tu corazón.

Parece que todo son canciones,
himnos que realzan tu belleza,
sinfonías que revolucionan masas.

Entonces, ¿Me quedaré contigo siempre?
 ¿No me faltará oirte?

Es igual que estés lejos, me he olvidado de tu cuerpo.
Me he concentrado en tu alma,
sumergido dentro del mar de tus sueños.

Pongo una mano en tu rocío de la mañana.
Me arde.

Pienso en tu risa.
Estallo por dentro.


martes, 25 de diciembre de 2012

In my dreams

Quizás no te encuentre en las fuentes que frecuentaba,
ni en los rincones absurdos que merodeo,
ni tan siquiera en los pequeños bosques.

Quizás no te escuche de viva voz, ni te pruebe como un helado de verano,
poco probable que te vea junto a mi en este momento.

A lo peor, ni consigo resonar en tu recuerdo,
ni captar el momento que fue nuestro,
desterrado y ausente.

Doy saltos, veo cada una de las imágenes de ti,
y se cuelan sensaciones desconocidas,
todas llenas de luz.

Y de repente, me ilusiono,
vuelvo a pensar en ti,
como si estuvieras junto a mi,
estrechando el espacio que hay entre nosotros peligrosamente.

Entonces se esfuma el dolor, y todo el cielo es júbilo,
se mueven los planetas, y la galaxia retumba,
y hasta casi, se asusta.

Los gatos se escapan a sus tejados, imitándonos,
buscándonos ciegos en un mar de infiernos y ángeles.
Ese hilo que se siente, que te atraviesa el corazón,
y llena de aire el alma.
Se oyen chispas y olas de mar, fresco, húmedo, salado, auténtico.

Desde entonces lucho contra el sueño,
porque sé que cuando me duerma acabará este sueño,
no podré encontrarte más.
Serás sólo parte de mi imaginación, mi mundo onírico, mi parcela de sueños,
ahi escondida, en una calle hecha de bronce amanecer.

Recuerdo que después de separarnos, me fui al pasado,
y descubrí que los valles eran más hemosos de lo que recordaba.
Había nuevos árboles, arbustos, flores, visiones.
Y seguí calle abajo, dónde los niños jugando a la pelota,
deseaban un futuro mejor.
Al llegar al fondo del valle me encontré un tesoro brillante,
aúreo y maravilloso, que era todo de fantasía y sueño.
Lo pude tocar con las manos, deleitarme con su espuma, con su resplandor.
Era la felicidad.

Entonces desperté, muy suave, sonriendo.
Enseguida supe que tenía que volver a soñarte,
a encontrarte.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Almas

Y tu mismo calor será tu abrigo,
la templanza tu guía.
Aunque esté mi sentir dislocado,
pasaré por todos los surcos,
como el río.
Te han hecho para durar,
sin llegar a lo efímero,
casi sin darse cuenta.

Almas y almas pasan.